Psicóloga española da consejos para educar a niños de 0 a 6 años, sin culpas, gritos y con varias normas.
Por Francisca Vargas V.
Educar en la felicidad, mejorar la calidad de vida de las
familias, sin gritos, llantos ni desgaste emocional es la propuesta que la
psicóloga española Silvia Álava (http://silviaalava.com) entrega en su libro
“Queremos hijos felices” (Actitud de Comunicación y JdeJ Editores)
Suena bonito, pero ¿es posible aún cuando no se tiene idea
de cómo hacerlo?
La experta en psicología infantil está segura que se puede
aprender, ya que parte de la premisa que los niños, “no vienen con un manual de
instrucciones”.
Su propuesta es educarlos en los valores de la humildad, el compromiso,
la gratitud, la honestidad y el esfuerzo, porque de esa forma, las dinámicas
familiares pueden ser mucho más enriquecedoras y menos aterradoras tanto para
padres como los hijos.
Entonces, para que todo fluya en la onda del bienestar y la
felicidad, aconseja, primero que los padres deben saber que ambos forman un
buen equipo, donde no se puede delegar en uno, más que en otro las
responsabilidades, es decir, ninguno puede excusarse con frases como “esto te
tocaba a ti”, ni tampoco se le pedirá a los abuelos cumplir con esos roles.
Este “equipo”, además, será el encargado de acordar los límites
y reforzar los comportamientos deseados. Algo muy importante, porque sin ellos,
Silvia Álava afirma que los hijos se sienten muy perdidos.
Por eso, en “Queremos hijos felices. Lo que nunca nos
enseñaron”, el segundo de la colección “Tu vida en positivo” (http://tuvidaenpositivo.com), describe
en orden cronológico las situaciones que irán viviendo los padres desde que sus
hijos nacen hasta los 6 años de edad.
Las dificultades
¿Es más difícil educar hoy? La experta infantil, Álava
piensa que sí, a pesar que existe mayor información que antes.
“Sin embargo, sólo nos hemos preparado para afrontar con
éxito nuestra vida profesional pero apenas hay formación para ser padres”,
explicó en una entrevista publicada en la revista on line, www.mujerhoy.com.
Para no perderse, el libro –que puede ser adquirido vía
Amazon.es– aborda también el cómo tratar los miedos, la relación con la comida,
los celos y las nuevas tecnologías, entre otros.
Además, la psicóloga española desarrolla en una amplio
capítulo el tema de los castigos, en el que explica lo importante que es para los
hijos que sepan que las cosas que ellos hacen tienen sus
consecuencias.
“Algo que hacen mal los padres es imponer castigos de larga
duración, que en muchas ocasiones no son capaces de llevar a cabo y pierden la
credibilidad. Lo mejor es fijar consecuencias inmediatas sobre la conducta del
pequeño”, aconseja Silvia Álava.
En la misma línea, escribe que los juguetes deben ser los
justos y pide no caer en las campañas de marketing, porque los chicos no son
más felices con la acumulación. Es más, opinó en una nota publicada en Europa
Press, que “a los niños les tiene que costar conseguir sus juguetes y deben
aprender a valorarlos”.
¿Qué hacer?
“Queremos hijos felices” es un completo manual que recoge lúcidos
consejos y entrega las herramientas necesarias para ayudar a los padres a mejorar
y resolver su cotidiano con los pequeños.
Acá va una lista con las 7 claves más importantes para
inspirarse y actuar, porque la felicidad de los hijos, requiere de trabajo,
disciplina y dedicación.
1. Normas y límites:
Actuar sin culpas por “no estar” ni saltárselas por recompensar alguna
carencia. Tenemos que darles una referencia y facilitarles la tarea porque
ellos necesitan saber qué se puede hacer y que no o, qué es lo correcto y lo
incorrecto, qué se espera de ellos y qué camino elegir.
2. El refuerzo como
garantía de éxito: Premiar a los pequeños cuando hacen algo que está bien
con mimos, abrazos y cariños es muy eficaz, pero el refuerzo social es mucho
mejor que el refuerzo con premios o golosinas. Ahora en caso contrario, sin
castigar. Más bien enseñarles que las cosas "hay que ganárselas" y
que cada acto tiene una consecuencia tanto si lo hacen mal como si lo hacen
bien. De ahí el refuerzo.
3. El valor del
modelo: Los niños copian a los adultos, a su papá, mamá y hermanos mayores,
por eso es necesario poner atención a los propios comportamientos. Los niños
nos ganan en capacidad de observación y se dan cuenta de las incongruencias y
de las contradicciones.
4. Ser congruentes.
Ser coherentes con lo que quieres que aprendan y no hacer lo contrario. Si te
molesta que griten, por ejemplo, no los retes gritándoles. Uno de los errores
más comunes que se comete con los niños es pedirles que hagan cosas que los
adultos no hacen.
5. Evitar el “bueno”,
“la mala”: Convivan o no estén juntos, los padres deben tener una misma
línea de educación con objetivos comunes. Nada se delega.
6. La educación en
los valores: Si quieres que aprendan lo que es la sinceridad, el esfuerzo,
la amistad, la gratitud y la compasión tienes que actuar, ser y vivir con esos
mismos valores.
7. La sobreprotección:
Es uno de los grandes errores porque desarrollan menos competencias
emocionales, son más inseguros, intolerantes, tienen menos habilidades sociales
y es más probables que sean víctimas de acoso y, a la larga, son más
infelices.
Por eso no hay que resolverles sus problemas sino que
dejarlos hacer las cosas que ya están preparados para hacer.